

El acompañamiento que mi madre no tuvo…
En 2008, mi madre decidió emprender. Tenía conocimientos, talento, ilusión y una valentía que aún hoy admiro. Pero no tenía lo que más necesitaba: información, estrategia y acompañamiento.
El primer año sobrevivió a base de coraje. El segundo empezó a perder fuerzas. El tercero… perdió el negocio.
Yo tenía 16 años y, aunque no entendía de emprendimiento, sí entendí algo que jamás olvidé: ninguna mujer debería construir un sueño sola.
La vi cerrar cada noche después de catorce horas de trabajo. La vi sostenerlo todo sin descanso, sin guía, sin apoyo. La vi perderlo todo… menos su dignidad.
Ese día, mientras recogía las llaves del local por última vez, me hice una promesa:
“Algún día, ninguna mujer que decida emprender lo hará sola.”
Esa promesa es hoy el motor de Club GIC.
Y no solo nació de su historia. Nació también de mi compromiso por formarme al más alto nivel para que ninguna mujer vuelva a emprender desde la improvisación. Por eso me especialicé en lanzamientos de alto valor junto a referentes del sector como Kike Jurado, aprendiendo estrategias reales, actuales y aplicables que hoy pongo al servicio de cada emprendedora que acompaño.
Club GIC es el resultado de una historia, una promesa y una preparación profunda. Un espacio creado para que tú tengas lo que mi madre no tuvo: claridad, estrategia y acompañamiento real.
Nuestros Servicios
Negocios sólidos con estrategia.

De historias reales nace un método con claridad
Resultados que hablan por ellas mismas.
Cuando ellas avanzan, lo cuentan. Y eso vale más que mil palabras



Presencia en medios que avala mi trabajo
Mi experiencia y metodología han sido destacadas en prensa, como en esta entrevista de El País Digital.



